Colombia. El pasado domingo, un vehículo en el que viajaba Sigifredo Márquez Trujillo, padre de la vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, fue blanco de un ataque a tiros en el municipio de Jamundí, ubicado en el suroeste del país. Según confirmaron las autoridades militares, el incidente tuvo lugar en el sector de Timba, sin que se reportaran heridos.
El vehículo recibió cuatro disparos, pero afortunadamente no hubo “ninguna consecuencia que lamentar”, indicaron las fuerzas de seguridad en un comunicado. Tras el ataque, se desplegó un operativo de seguridad que incluyó la evacuación de Márquez Trujillo en helicóptero desde el departamento del Valle del Cauca hasta la ciudad de Cali. Además, se intensificó la presencia militar en la zona para apoyar las operaciones contra grupos criminales y se iniciaron las investigaciones para determinar a los responsables del atentado.
En respuesta al incidente, la vicepresidenta Francia Márquez expresó su preocupación por la creciente inseguridad en el Cauca y el Valle del Cauca. En una declaración en redes sociales, manifestó alivio de que su padre y los acompañantes salieran ilesos del ataque. En el vehículo también se encontraban su sobrino de 6 años y dos guardias de seguridad.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, también se pronunció sobre el hecho, enviando su solidaridad a la vicepresidenta y solicitando que se realicen las investigaciones correspondientes para esclarecer lo ocurrido. La presidencia colombiana emitió un comunicado oficial condenando el acto violento y subrayando que los ataques contra la población civil son una violación flagrante de los derechos humanos y del derecho internacional.
Jamundí, donde ocurrió el ataque, es conocido por ser una zona estratégica para grupos armados ilegales debido a la presencia de sembradíos de hoja de coca y su conexión con el puerto de Buenaventura y otros municipios conflictivos como Buenos Aires y Suárez. La Defensoría del Pueblo de Colombia había alertado previamente sobre el riesgo para la población debido a la actividad de estos grupos armados en la región.
El gobierno colombiano reafirmó su compromiso de continuar con la ofensiva militar en la zona para garantizar la seguridad de los ciudadanos y combatir la violencia generada por los grupos criminales que operan en esa área del país.
